¿Qué y quién impide que Sevilla sea una ciudad próspera?
Me lo pregunto porque, no sé si seré la excepción y lo que yo observo es lo que observa la minoría, estoy rodeada de gente con talento que tiene que salir de la ciudad porque aquí se asfixia.
¿Qué y quién impide que Sevilla sea una ciudad próspera?
Me lo pregunto porque, no sé si seré la excepción y lo que yo observo es lo que observa la minoría, estoy rodeada de gente con talento que tiene que salir de la ciudad porque aquí se asfixia.
Cuando no te da tiempo a pararte a nada no caes en la cuenta de lo grande que llega a ser EBE. No reparas en el gustazo que supone que un acontecimiento así tenga lugar en una ciudad llena de etiquetas, convenciones y tópicos como Sevilla. No analizas hasta qué punto es un placer formar parte del equipo que hace posible el evento, pese al esfuerzo y presión que también supone.
Si muchos conocieran la calidad humana que encuentras dentro sonreirían sin parar al echar el freno, como yo lo estoy haciendo ahora.
Hay que sumar la capacidad de superación que Benito, Luis y José Luis han puesto de manifiesto en el momento de mayor crisis económica que estamos sufriendo todos -o casi todos-.
Cuando piensas lo pasado, caes en la grandeza que, por ejemplo, tiene que un cubano haya venido este año a denunciar públicamente la realidad terrible de su país y a expresar el deseo de realizar allí un eventoblog, sin tener la certeza siquiera de que ahora pueda volver a Cuba sin sufrir represalias.
Y, aunque previamente has ido mirando el programa y has valorado el contenido con espíritu crítico, no es hasta que pasa cuando te das cuenta del impulso a la actualidad que concentran las ponencias, debates y encuentros planteados y todos con el mismo nexo de unión: compartir, crecer, enriquecer.
Nunca he sabido describir sensaciones pero el ambiente del EBE es sensacional y, sin miedo a equivocarme, este año más.
Entré por primera vez a EBE de la mano de Ana, sin conocer a nadie y sin formar parte de ese mundo; yo también dije aquello de que allí sólo había frikis. Cuatro años después, he ganado experiencias, conocimiento, herramientas que hacen más fácil y entretenido mi día a día, contactos y, ante todo, un puñado de excelentes amigos.
Por todo, sólo puedo dar las gracias a los organizadores que pensaron en mí, a los que me han ayudado tanto este año y a los que seguirán contando conmigo para mucho más que EBE.
¿Nos vemos en EBE12?
*Todas las fotos son de Victoriano Izquierdo.
Hace justo dos jueves recibí en mi bandeja de entrada el correo que más alegría me ha causado de las últimas semanas. Nunca he sido una persona fanática, ni siquiera por el Betis que llevo tan adentro (eso es otra historia que nada tiene que ver con los excesos y fanatismos). Pero con la música de Jero algo salta -nunca mejor dicho porque me entran ganas de saltar sin parar-, experimento sensaciones difícilmente explicables.
No sabría decir a ciencia cierta cuántas veces he escuchado ya “Cabeza de león” ¿37, 60, 100, 183 veces? La he escuchado al despertar; al salir de trabajar; de camino a algún lugar; con calor; con lluvia; con frío; con ánimo; con melancolía; con agobio; con serenidad; dándole vueltas a la cabeza; degustando cada letra; en el ordenador; en el ipod; en el coche; en el equipo de música; con menos volumen; a todo trapo…
Creo que estoy en plena disposición de afirmar que Jero ha hecho un discazo, sin matices. He leído cada opinión que ha llegado a mis manos sobre el resultado del trabajo con el que ha ido creciendo la ilusión de quienes amamos la música que hace. Siempre he pensado que la composición era su fuerte pero ahora no se si su fuerte es la composición, su voz, su gusto en cada melodía o qué puñetas.
Una por una:
Correcto es auténtica, directa y deliciosamente sencilla.
Las leves una de mis predilectas, desgarradoramente sincera.
Señor gigante digna de esos aplausos previos, capaz de hacer sonreír en un día completamente gris.
Devolverte te hace pensar, te rompe los esquemas, te devuelve a lo original
Ya te lo decía yo me fascina desde el arranque hasta el final, me reconozco en ella, me desahoga, me relaja.
Cabeza de león es fresca, original y tiene un estribillo genial.
Haciendo eses tiene unos sonidos fantásticos.
Nadie te ha tocado es estimulante y directa.
Túmbate es sugerente.
Reloj de sol tiene frases cortas brillantes.
Desinhibida es una joya, sin más. No puedo escucharla sin cantarla a la vez.
El as es la que más trabajo me ha costado, pero acabó por entrar y caló.
Por ahora, está disponible la edición digital. Están locos si no gastan 10 euros en esta delicia.