Olvido nunca

He leído lo que muchos de los amigos que compartimos la misma pasión e ilusión por la santa semana han dicho sobre la que han coincidido en calificar como una Semana Santa para olvidar. Pero comprenderéis que yo no pueda olvidar una Semana Grande que, por mucho que le hayan arrancado el corazón, volvió a comenzar en Sus Manos; una semana en la que me ha vuelto a ganar otro poco el corazón el Stmo. Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta con esa magnífica agrupación detrás acompañándolo; que vuelve a dejarme muda el paso del Amor; una semana que volvió a regalarme mi día grande dentro de los ‘no grandes’, un Lunes Santo en el que volví a deleitarme con la elegancia infinita de mi hermandad de Las Penas, con el imponente duelo de Santa Marta o con la sencilla y cuidada hasta el extremo hermandad de la Vera Cruz, ese mismo lunes en el que volví a llevar de la mano a mi sobrina Candela al barrio que se hace hermandad con el Cautivo y la Virgen de las Mercedes y en el que pude ver cómo disfrutaba mi madre con nosotras.  

No seré yo quien diga que esta Semana Santa ha sido para olvidarla cuando pude volver a gozar con la entrañable  hermandad de San Bernardo en rincones de su recorrido inéditos para mí o cuando pude volver a dejarme llevar por el tiempo durante el tránsito de la hermandad del Cristo de Burgos por la oscura y bella Sales y Ferrer pasada la medianoche del que, sin saberlo entonces, sería el último día pleno de esta dura Semana Santa. Una semana que dejó en el templo a mis Titulares  pero que a cambio me permitió estar varias veces contemplando la belleza que desatan en sus pasos preparados para la ocasión. 

Es cierto que hubo jornadas desesperantes de abatimiento y no saber a qué aferrarme pero no quiero quedarme en eso, no sería justo. A cambio, esos días me proporcionaron ratos compartidos con grandes amigos a los que veo menos de lo que una quisiera a veces y momentos de intimidad e interioridad que también son necesarios y que difícilmente se tienen cuando la rutina diaria nos engulle.

Me quedo con eso, con el puñado de estampas para el recuerdo grabadas, con las risas en momentos de bullas y esperas, con la complicidad de más de una mirada entre cervezas, con haber vuelto a sentir la piel de Sevilla como en ninguna otra época y con los ratos de intimidad que siempre obtengo en buenas dosis durante estos benditos días. 

Queda menos de un año para volver a vivir lo soñado. 

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Acerca de rocioromerope

Abogada de profesión, polemista por vocación y bética de corazón. Aúno y desmiento tópicos sevillanos.
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8 respuestas a Olvido nunca

  1. antonio dijo:

    amen, porque no se puede decir otra cosa, lo único que no suscribo es que al menos una de mis cofradias hizo estación de penitencia, a lo demás, lo dicho, amen

  2. Pabon dijo:

    Yo he de decir que mi semana santa ha sido totalmente para recordar. A pesar de la climatologia he podido disfrutar de San Gonzalo el lunes y de un domingo de ramos espectacular. Y aparte y no menos importante, he podido procesionar con mis hermandades el viernes y el domingo de resurreccion, asi que me quedo con lo que dices, solo con lo bueno y lo malo pa olvidar. Un saludo personaja

  3. el aguaó dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo: por muy corta que haya sido esta Semana Santa, siempre queda algún detalle, alguna estampa, sensación o momento que se escapa de la deblace temporal.

    Y también es curioso que, Sus Manos, aún estando abrazadas a la misma cruz, sean diferentes para ti y para mí.

    Un abrazo enorme.

  4. alfonso macias dijo:

    acabo de leerte y vuelvo a arrepentirme de no haber vivido aun la semana santa de tu mano aunque sea un dia, unas horas, porque derrochas pasión y la vives con el corazón y eso se nota..
    yo vivi el lunes Santo como sabes y volvi a quedarme prendado de todo lo que me entro por los ojos, la nariz y el oido,

  5. Jmcejudo dijo:

    Eso de “para olvidar” es una de las muchas exageraciones que tenemos los andaluces. Por supuesto que esta mini-semana santa nos ha dejado preciosos momentos, pero para los que nos llevamos todo el año esperando esto, esos momentos saben a muy poco y nos dejan un regusto mas amargo que dulce.
    En fin, intentaremos quedarnos con los buenos momentos vividos, pero esta semana santa ya ha pasado a la historia como la peor, en lo que a la lluvia se refiere, de la historia.
    Saludos.

  6. Marga dijo:

    Para mí si que ha sido una semana santa para el olvido solo he vivido el domingo de Ramos y también he visto como mi hermandad se quedaba en casa sin salir,el sentimiento tan amargo de guardar las túnicas sin quitarle ni una pizca de cera.
    Además todos los días trabajando sin poder ir a Sevilla se me ha hecho muy raro.
    En fin que solo he podido disfrutar del domingo algo es algo.

    Besitos.

  7. De todo se aprende, y de todo extraemos gratos recuerdos. Lo que ha pasado este año debe darnos fuerzas para desear con más ganas que nunca que la del año que viene sea perfecta.

    Un saludo.

  8. rafael dijo:

    Bonita visión y detalle de una corta Semana Santa que ha sido tremendamente rara.
    Saludos

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