Mi Semana Santa: el flechazo

Hasta aquel momento, cuando escuchaba decir a alguien eso de “fue un flechazo y me enamoré” siempre había puesto cara de incredulidad pues no me llegaba a convencer que alguien fuera capaz de enamorarse a golpe de vista, como quien dice. Pero hace ya una docena de años me dispuse a vivir la que decían que era la noche mágica de Sevilla y con las primeras luces del alba llegó la hora de mi flechazo, aquél del que había, cuanto menos, dudado hasta ese instante. Hacía frío, el cansancio se acusaba tras el parón para desayunar algo que recompusiera el cuerpo. Largas filas de nazarenos, no siempre ordenadas, no daban tregua al dolor de pies. Túnicas y capas blancas con antifaces de terciopelo morados, cirios ya apagados, mucho jaleo alrededor de la hermandad y un incesante murmullo de la gente que aguardábamos la llegada del primero de los pasos de la Cofradía, el del más famoso de los Gitanos de Sevilla.

2359312308_455ff2eafc1

Poco a poco se fue intuyendo la llegada del pasocristo. Compases de agrupación musical se dejaban sentir y el murmullo crecía. Primeros pies de puntilla y movimientos de cabeza a un lado y a otro para intentar ver, de refilón, la primera pareja de ciriales. No podía ver nada pero las ovaciones se sucedían y mi corazón comenzaba a latir con fuerza, deseoso de ver al de la morena estampa. La Cuesta del Rosario parecía no acabar nunca y yo, que estaba casi en la Costanilla, habría dado cualquier cosa por medir dos metros de altura. Cuando mi cuerpo ya no pudo estirarse más, como haciéndome un favor por la incomodidad de mi postura, avanzaron los primeros ciriales y comenzó a sonar algo que me dejó paralizada.

Muy despacito fui vislumbrando los detalles de la delantera del paso pero en pocos segundos logré descubrir su imagen y mi mundo se paró. Nada ni nadie podía arrebatarme ese momento a solas con El. Ya no pesaba la hora a pies quietos esperando su llegada, ni el frío tras pasar toda la noche en vela, ni me molestaba el ajetreo de costaleros que se iban cruzando delante mía para hacer el relevo nada más que arriara el paso. Su cara me impedía apartar mis ojos. Su mirada me robó el corazón. Entendí que los flechazos no son un invento. Comprendí que me había atrapado y que ya no podría pasar un año sin verlo. Y, sin tener ni un amargo pensamiento, sin detenerme a pensar que mis amigos me estaban viendo, unas lágrimas brotaron de mis ojos. En ese momento comprendí que algo dentro de mi había cambiado para siempre.

Continuará…

Anuncios

Acerca de rocioromerope

Abogada de profesión, polemista por vocación y bética de corazón. Aúno y desmiento tópicos sevillanos.
Esta entrada fue publicada en General, Mis cosas y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Mi Semana Santa: el flechazo

  1. Juanma dijo:

    Ufffffffff, de corazón que se sale al leerte, o al verte. Porque te he visto allí leyéndote. Compartimos flechazos, por cierto.

    Besos.

  2. Luz de Gas dijo:

    Ese gitano es impresionante como para no poner los pelos de punta

    Besos

    Pd. sigo probando, ya he visto que me has mandado un correo pero desde aquí no puedo lelerlo. Cuando llegue a casa

  3. Luz de Gas dijo:

    Funcionaaaaaaaaaaaaaaaaa

  4. Antonio dijo:

    Felicidades por tu enamoramiento. ¿Quién dice que no mides dos metros de altura?

    Antonio

  5. Du Guesclin dijo:

    No te digo nada… y con ello te lo digo todo.

    Un beso muy fuerte, ya quedan horas…. Casi nada…

  6. Me están gustando mucho tus relatos semanasanteros. Cuentas muy bien cómo se ha ido fraguando tu afición y tu amor por la Semana Santa, desde esa dualidad, blanco-negro (sabes que en mi casa pasaba lo mismo), hasta ese flechazo gitano… tiene que ser impresionante verlo y sentirlo en directo. Esa alerta, ese estremecedor “¡cofradía de rodillas!” nos calaba a todos. Espero ansioso el próximo.
    Bueno, sincronicemos los relojes, querida prix… que ya la tenemos encima.
    Un beso.

  7. America dijo:

    Que te puedo decir,esperaba con ansia esta entrada,oír la música que seleccionastes y leer tu experiencia a sido un lujo,un episodio narrado por su protagonista,me has trasmito una emoción que dificilmente te puedo describir,amor a primera vista y una devoción que te acompañara de por vida,recuerdos que el tiempo no borrara,mira que lejos pueden llegar los latidos de tu corazón

  8. Híspalis dijo:

    Pues qué te voy a decir yo que fui bautizado en San Román, a los pies de este Cristo y esta Virgen, ¿enamorado? es poco. Esta cofradía la llevo muy dentro, es parte de mi vida. Escribeme un correo cuando puedas, quiero enviarte un pequeño regalo.

    Espero que disfrutemos esta madrugá… todo un año soñando con este día.

    Un beso.

  9. América dijo:

    Como todos esperaba esta entrada,ya la había leído y pensé que te había dejado un comentario,en lo personal agradezco una visión diferente de la Semana Santa y como vengo comentando totalmente distinta, de la mano de sus protagonistas su maravillosa gente que se prepara de corazón …Me has emocionado mas de una vez…..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s