Sevilla, ciudad de albero

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El albero es una roca sedimentaria de origen orgánico y tono amarillento, que se usa en los ruedos de las plazas de toros y en jardines, y procede, en su mayoría, de los pueblos de la comarca de Los Alcores (Mairena, el Viso, Alcalá, etc.).

Sevilla fue una ciudad de albero, pero ya no lo es. El cemento nos está dejando sin esa tierra amarilla tan característica nuestra; para muestra la Alameda de Hércules, en la que han colocado un horrible suelo color albero que nada tiene que ver con ese antiguo suelo de tierra.

Nos están dejando sin plazas de albero llenas de niños, como cantaba el Pali. ¿Quién no ha jugado en una plazoleta de albero? Cuántas veces nos habrán lavado los pantalones y los leotardos nuestras madres llenos de manchas amarillas. ¿Quién lo puede hacer hoy día? Cada vez menos personas.

Entre otras virtudes,  el albero no se rompe, ni se enlosa mal, ni es frío, ni gris. Da luz y color en cualquier época del año, se repone, se asienta con las lluvias, da olor.

¿Por qué se empeñan algunos, entonces, en que tengamos una ciudad de granito y cemento?

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Acerca de rocioromerope

Abogada de profesión, polemista por vocación y bética de corazón. Aúno y desmiento tópicos sevillanos.
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11 respuestas a Sevilla, ciudad de albero

  1. jmcejudo dijo:

    ¿Una crítica a la gestión del urbanismo sevillano por parte del ayuntamiento? Eso está bien Zapa, aunque me sorprende, muchas veces he oído tu defensa de la gestión del urbanismo y de lo moderna que estaba quedando Sevilla. A mi me duele la boca de decir que se están cargando la esencia de Sevilla.

  2. ercanito dijo:

    Sencillo querida prima, porque el albero se lo lleva el viento, atascan el alcantarillado y acaban sedimentando el río, que es donde va a parar. Está estudiado por la Conserjería desde la década de los ochenta, y sale más económico el hormigón.

  3. el aguaó dijo:

    Muy buena reflexión que pasa desapercibida en la actualidad y que, aunque parezca una banalidad o un tema baladí, no debe tomarse a la ligera.

    Yo jugué en albero y me he echado las rodillas abajo con él. He jugado al fútbol sobre su alfombra amarillenta y me he pelado la palma de las manos al caerme. Sin embargo, sí es cierto que se echa de menos. El asfalto es totalmente impersonal y más duro.

    De la Alameda no hablo, que me enciendo y no es plan.

    Van desapareciendo sellos. Van cambiando las formas. Pasan los años y se desvanecen estampas que no se modificaron con el paso de los siglos. Una pena. Llegará un momento en que sólo queden de albero las tiendas con este nombre.

    Un beso querida Zapateiro.

  4. Zapat dijo:

    Chemita no estoy de acuerdo en lo que afirmas sobre mis ideas, lo que pasa que creo que tu tomas la parte por el todo. Que yo no vea mal el metrocentro, la peatonalización de la avenida y la mejora (porque peor no podía estar) de la Encarnación no quiere decir que yo alabe la política urbanísita del ayuntamiento, así en conjunto. Nunca me habrás oído alabanza a la plaza del pan o a la Alfalfa, por ejemplo, porque son horrendas, igual que me parece horrible es aspecto actual de la Alameda.

    Andrés a pesar de lo que dices, que no dudo que sea cierto, nunca he escuchado en Sevilla quejas sobre el perjuicio que provoca el albero en alcantarillados y demás.

    Aguaó yo, aofortunadamente, veo albero si me asomo a la ventana, pero no me gusta la inercio que algunos están tomando, por eso escribí la entrada. Lo de la Alameda es un atentado estético, para mi gusto claro. Esperemos que no nos quiten las que nos quedan.

    Un beso a los tres.

  5. siempre nos quedará Abril…y el maestro Albero, hecho música

  6. Juanma dijo:

    Yo no sé qué suelo será mejor para Sevilla, y supongo que ése será el que poner. Pero ese albero me parece algo tan sevillano, una pena que cada vez lo veamos menos.

  7. bioxid dijo:

    Sevilla es rojo y albero. Son los colores con los que siempre asociaré esta ciudad desde que la pisé por primera vez.

    El albero no mancha, se sacude. Caer en albero no duele. Llegar a casa con los zapatos amarillos de un día alamedero es algo que se echa tanto de menos…

  8. Estoy de acuerdo contigo, querida prima, el albero es muy sevillano, es un color muy nuestro… Yo recuerdo haberlo “masticado” con los bocazos que pegué más de una vez en “la placita chica”, así le llamábamos a la plaza de la c/Júcar del Heliópolis, o la del Avelino, junto al viejo Cine… Y el campo de fútbol del Claret… En cuanto a la Alameda, que la frecuento bastante con mi cuñada, sobrinos y tal. El suelo no me disgusta aunque se echa de menos el albero, pero es una plaza que ha recobrado mucha vida, se oye la voz de la gente… como en la avenida, San Fernando… Con lo que no puedo, como a ti, con la plaza del Pan, Alfalfa y los pivotes de IKEA en San Isidoro, cuesta del Rosario… horroroso, ¡qué mal gusto!
    Besos.

  9. Zapat dijo:

    Natural de Sevilla eso permanecerá imperturbable, espero.

    Juanma es eso, que el albero es típico de aquí. Si comenzamos a eliminarlo de nuestras plazas dejaremos de tener otra seña de identidad más.

    Rafa ¡qué alegría verte por aquí!, no me lo esperaba y me alegro. ¿Ves el rojo un color de Sevilla? sorprendente (espero que coincidamos un día y me lo expliques, jejeje). Eso de que el albero no duele…, será que no te has raspado las rodillas mucho…, jajajaja.

    La vida de la Alameda siempre estuvo ahí, con épocas más canallas o menos, pero siempre fue una zona con mucha personalidad y vida, por eso me da rabia que no hayan sabido aprovechar mejor las oportunidades que ofrece un sitio así. Lo que sí está claro es que la peatonalización es un acierto. Por lo demás, de acuerdo.

    Un beso a todos.

  10. Bernardo dijo:

    Paco Gandía se llevaba del brazo al Pali para la feria y lo guiaba de manera que fuera subiendo y bajando todos los montoncitos de albero que iban poniendo al ladito del camino. El Pali no dejaba de quejarse y lamentarse de la poca vergüenza que tenían los del ayuntamiento de tener el camino de la feria en esas condiciones. Paco Gandía le daba la razón, cuando podía contener la risa, y ale, a subir y bajar montoncitos de arena. No tenía guasa ni ná. Gente inmortal. Un saludo Zap, bueno y un beso si me lo permitís. el Bernardo.

  11. ADRIANA dijo:

    Yo soy uruguaya, y lo primero que me sorprendió de Sevilla fue el piso amarillo de algunos lugares el cual me pareció fantástico. Cuando supe de qué se trataba más me asombré. No debéis quitarlo de vuestras plazas porque alegra y nos permite tener contacto con nuestra tierra. En Uruguay tenemos en algunos sitios tierra roja que también es muy bonita. Un abrazo a todos los sevillanos.ADRIANA

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