Llegó la hora

A partir de esta tarde mi ausencia por la red será absoluta hasta que termine esta maravilla de fiesta para los sentidos que es la Semana Santa.
No creo que tenga que deciros cómo me siento, muchos estaréis igual. Esta noche los nervios no me han dejado dormir. Ya no hay vuelta atrás. La tenemos encima y se va de las manos irremediablemente en pocos días, así que no perdamos ni un segundo y echémonos a la calle.
Gracias a todos por vuestros comentarios, por pasar por aquí a leer lo que escribo, por soportar mis entradas monotemáticas -en estos días no puedo escribir sobre nada más-, por haberme ofrecido una Cuaresma distinta y por dejarme compartir esta locura que me trae de cabeza.
A los que os quedáis desearos una feliz Semana Santa y a los que os váis desearos buenas vacaciones. A todos os mando un beso.
Nos leeremos a la vuelta, tras la borrachera.




Habrá que contar las lunas que nos iluminen la espera.
Antonio
¡ea!, se termino la hora, ahora a estudiar y sacar buenas notas, si no te veo de pasante toita la vida…jajajajajajajaa
A ver que nos cuentas de lo vivido…
Ahora sólo queda La espera… sólo un año. Contemos, como los niños las segundos que faltan para la mañana del seis de enero, como el jubilado los minutos antes de su partido de fútbol, como el amante la llegada dulce y pasional de su amada… esperemos, que sólo queda un año.
Un beso enorme amiga mía.
Chiquilla, escribe algo!!! ¿O es que quieres enlazar el Domingo de Ramos de este año con el que viene? Vaya tela… jeje
A ver si en Feria nos tomamos una copita, que tengo guardadas algunas cositas de la madrugá.
Besos
Eso mismo iba yo a decir…
Te echamos de menos.
Antonio
Y mucho… se te echa mucho de menos. No quiero imaginarme que esa espera de la que hablé en mi blog, también esté relacionada contigo directamente.
Por si acaso vuelves después de Feria, te mando besos.